La mejor manera para identificar un producto es mediante el uso de etiquetas. Así, en los supermercados y almacenes es posible hacer una clasificación práctica y efectiva de los insumos, informando al instante las características de cada uno. Aunque todas las etiquetas son inscripciones que transmiten datos específicos sobre un producto, existe una gran cantidad de clasificaciones de etiquetas, de acuerdo con las necesidades del fabricante, la normatividad de las leyes comerciales, o las especificaciones de los productos.

En realidad, existen dos categorías de etiquetas:


Etiquetas persuasivas: Son las que resaltan las promociones de un producto o servicio, y la información al cliente pasa a un plano secundario. Frases como “Oferta”, “Mejorado”, “Súper” son las que animan al cliente para comprar.


Etiquetas informativas. Son las que proporcionan las características o especificaciones del producto, para que el comprador conozca de primera mano la información, beneficios, agregados, etc y se decida por comprar. Ejemplo: en los cereales viene la información nutricional, ingredientes, forma de preparación.   

Existen también diferentes tipos de etiquetas, según el tipo de impresión: Goma, auto adherible, impresa en el envase, funda.